ARTISTA SEÑALADX: Carlos Herrera (Rosario/Buenos Aires)
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Carlos Herrera (Rosario, 1976) es un artista visual argentino cuya obra se origina en el imaginario rural de su infancia como hijo de campesinos y floricultores, para luego expandirse hacia un universo que integra performance art, collage y video. Su producción artística — marcada por una constante indagación sobre la muerte, lo sexual, lo efímero y el cuerpo — se materializa en series como Ingrávido (objetos lúdicos con restos orgánicos y textiles), Ave Miseria (acciones sobre la locura y el tiempo) y Temperatura perfecta (una década de investigación etnográfica y escultórica sobre juventudes periféricas).
Por Mailén Bascourleguy

“Mis obras confirman mi esfuerzo por construir desde la ausencia la arqueología emotiva de aquello que no tiene forma en mis pensamientos. Tal vez son cosas que no puedo entender desde el lenguaje, pero que sí puedo ver.” Carlos Herrera a Rubén Mira en entrevista
El pasaje de la pintura a otras disciplinas se produce por un desplazamiento del interés hacia el collage, la gráfica, la fotografía y el vídeo. El cuerpo, lo sexual y lo efímero ganan protagonismo en investigaciones que articulan pornografía, alimentación y materia orgánica. De esa etapa surgen los collages con revistas pornográficas de los años 80/90 llamada Protección, y una serie de videos-performance en escenarios de cartón donde sus manos manipulan frutas, carnes y líquidos al ritmo de óperas clásicas.

Su ingreso a la escultura y la instalación ocurre mediante la resignificación de animales embalsamados adquiridos en ferias de objetos y adornos usados, que se recontextualiza en situaciones extrañas. Durante diez años investiga y fotografía la vida de jóvenes y adolescentes de un poblado periférico a Rosario, y construye esculturas con restos de indumentaria y objetos donados por ellos. Esa extensa serie lleva por título Temperatura perfecta.
Una constante desde sus inicios es la creación de móviles, marionetas y objetos lúdicos elaborados con sobrantes de alimentos secos y fragmentos de ropa usada de amigos, amores y de sí mismo. A este collage de objetos lo llama Ingrávido. El universo popular de actores callejeros como payasos y magos impregna el imaginario poético y conceptual de estas piezas, que destilan tristeza, cansancio y decepción.
En 2009 comienza una investigación sobre las medidas de su cuerpo y construye un prototipo modular basado en el volumen de un prisma de madera donde cabe una muda completa de su ropa y que, al llenarse de agua, permite bañarse. Esa obra se titula Autorretrato y despierta su interés por la performance A partir de ese descubrimiento, Herrera se pregunta por las acciones básicas cotidianas y su producción se transforma en un gran dispositivo de acción.
La muerte, el tiempo, la locura, lo sexual, el silencio y la desaparición son temas recurrentes en sus obras de la última década. Un conjunto de esculturas, objetos y acciones nucleadas bajo el título Ave Miseria abre paso a sus estudios actuales en mentalismo, clarividencia y control mental.
Obras destacadas de Carlos Herrera
Trabajo Nocturno (2013)
Performance inspirada en el poema homónimo de Juan Manuel Inchauspe (1940–1991). En una acción lenta y sucesiva, Herrera desliza una bolsa de nylon por el aire, da vida a un calamar convertido en marioneta y contempla el cuerpo desnudo y en reposo del poeta Mariano Blatt. La pieza condensa varias de sus obsesiones: la manipulación de objetos, la presencia del cuerpo ajeno y la construcción de imágenes poéticas a partir de gestos mínimos.

Ficha técnica:
Registro de acción realizada en Galería Ruth Benzacar. Buenos Aires, Argentina.
Performer invitado: Mariano Blatt
Duración: 2 horas
Trabajo Nocturno (2013). Imagen recuperada del sitio web oficial del artista.
Yacente (2014)
Al ritmo de música de cuerda antigua, Herrera compone con sus manos sobre el cuerpo desnudo de un hombre un recorrido visual donde las abluciones inician un ritual que incorpora elementos efímeros: grasa, agua, jabón, huesos y panes. La acción se desarrolla dentro de un dispositivo similar al que se utiliza para conservar el cuerpo yacente de Jesucristo en las iglesias.

Duración: 3 horas
Foto: Joaquín Wall
Ave Miseria (2015)
En esta acción, Herrera transita de manera autómata una conducta recurrente de aproximación y distancia respecto a un compañero que parece no despertar de un sueño. Lava, alimenta, cambia el color del rostro, realiza pequeños trucos de ocultamiento, ofrendas, traslada el cuerpo, lo controla, lo interviene, lo deja reposar. La pieza sonora es un violín en do menor que sostiene la nota sin interrupción mediante el reemplazo de violinistas.

Ficha técnica:
Registro en Galería Ruth Benzacar. Buenos Aires, Argentina.
Performer invitado: Mariano Blatt
Duración: 4 horas
Tonto huérfano (2015-2016)
Serie de fotografías realizadas en colaboración con Flavia Da Rin, en homenaje al pintor argentino Enrique de Larrañaga (1900–1956). Las imágenes buscan una composición cercana al universo emotivo y estético de los payasos creados por Larrañaga.
Sobre su producción, Rubén Mira escribe en el catálogo “Predicar es inútil” (2021):
“En Herrera, la inclusión del cuerpo del artista en la escena no se orienta hacia el juego formal, hacia la adopción de un procedimiento, sino que viene acompañada de un proceso introspectivo que alcanza aspectos biográficos significativos y los excede prefigurando una relación posible entre artista y público, entre obra y espectador” (p. 89).
Y el propio Herrera afirma:
“Mis obras confirman mi esfuerzo por construir desde la ausencia la arqueología emotiva de aquello que no tiene forma en mis pensamientos. Tal vez son cosas que no puedo entender desde el lenguaje, pero que sí puedo ver” (Mira, 2021, p. 93).

La pregunta que atraviesa su trabajo más reciente —¿Existe la posibilidad de desaparecer?— no es una cuestión menor. En un país donde la palabra “desaparecido” carga con un peso histórico y político específico, Herrera propone una desaparición sin trucos, entendida como posibilidad de alivio, como salida de la escena del cansancio y el límite de lo material. Una apuesta por explorar, desde el arte, formas de clarividencia que permitan habitar el tiempo de otro modo.
Mi silencio miseria (2016)
Performance homenaje a su padre muerto y a la relación entre el cuerpo y los huesos, como aquello último, de un cadáver. El espacio se ornamenta con coronas funerarias retrabajadas y una sopa de huesos acompaña el tiempo del ritual, que parece mantener vivo al espíritu en tránsito. Como un alimento, la acción nutre los recorridos de la miseria, el cansancio, la fragilidad del cuerpo y la despedida.

Ficha técnica:
Registro en La Toma, espacio coordinado por la Universidad Nacional de Rosario. Argentina.
Duración: 10 horas
Abro la ventana (2016)
Herrera interpreta de modo libre la radicalidad de un llanto prolongado, una deliberada exageración del recurso y una disociación emotiva que complejiza el encuentro con el otro. La pieza sonora es una repetición ralentizada de la canción Abro la ventana de Lhasa de Sela.

Registro en Teatro Sarmiento. Buenos Aires, Argentina.
Performer invitado: Ramón Ríos
Duración: 130 minutos
Foto: Gabriela Schevach
Abro la ventana (2016). Imagen recuperada del sitio web oficial del artista .
Deshuesado (2019-2020)
Exposición de esculturas en hierro, arreglos florales y artesanías en cristal y hueso. Un recorrido conceptual dividido en tres momentos: El tormento, El éxtasis y De lo infiel. Es la puesta en escena de una memoria desamparada, de lo que ya no tiene nostalgia y de lo que parece estar a punto de desaparecer. Las esculturas, armadas con líneas de hierro, convierten el vacío en lugar de construcción de sentido. Rosas, torsos, esqueletos, camas, escaleras, coronas y arañas se superponen generando imágenes etéreas que parecen sobrevivir al paso del tiempo.

Registro en Galería Ruth Benzacar. Buenos Aires, Argentina.
Performer invitado: Matisto
Foto: Ignacio Iasparra
Una verdad desafortunada / La muerte del poeta (2020)
La acción dialoga con el proyecto de chimenea La muerte del poeta (1913) que Auguste Rodin concibió por encargo de Matías Errázuriz para el Gran Hall de su palacio —espacio que hoy forma parte del Museo Nacional de Arte Decorativo, creado a partir de la donación del inmueble y la colección por parte de la familia Errázuriz Alvear al Estado argentino en 1937—, aunque la obra de Rodin nunca se concretó. Herrera reflexiona sobre la posibilidad de desaparición de un cuerpo. La obra habita un espacio de búsqueda, repeticiones y desaciertos donde mecánicas simples y reiteradas crean un ejercicio polifónico que se
completa en el otro.

Registro en el Museo de Arte Decorativo. Buenos Aires, Argentina.
Performer invitado: Ramón Ríos
Duración: 4 horas
Foto: Joaquín Wall
Sitio web de Carlos Herrera: https://herreracarlos.com/
Fuentes
Mira, R. (2021). Un éxtasis bestial (Quién, cómo, cuándo, con Ailin Staicos. dónde y por qué en la obra de Carlos Herrera) En: C. Herrera, Predicar es inútil (A. Staicos, Ed.). Ruth Benzacar.
Cómo citar este artículo:
Argentina Performance Art. (12 de marzo de 2026). ARTISTA SEÑALADX: Carlos Herrera (Rosario). https://www.argentinaperformanceart.com/post/artista-se%C3%B1aladx-carlos-herrera-rosario-buenos-aires
Artículo a cargo de Mailén Bascourleguy, residente en investigación APA (2026).
Corrección y compaginación web: Equipo APA
Mailén Bascourleguy (Rosario, 1996) es artista-investigadora y Licenciada en Bellas Artes por la UNR. Su práctica transita entre el dibujo, la instalación y la acción. Integra un equipo de investigación en artes y se desempeña en el área de montaje. Asimismo, forma parte de la cátedra de Escultura III (FHyA-UNR). En 2025 presentó la instalación El mañana no promete lugar en Galería La Toma (Rosario).



