ARTISTA SEÑALADX: Grupo Cucaño (Rosario)


Artista señaladx: Grupo Cucaño (Rosario)


El Grupo de Arte Experimental Cucaño se fundó en la ciudad de Rosario (provincia de Santa Fe) en el año 1979 y estuvo activo hasta 1982, con breves reapariciones en los años 1983 y 1984. Estuvo formado originalmente por Guillermo Giampietro, Alejandro Berreta, Carlos Lucchese y Zappo Aguilera, llegando a tener hasta más de 15 miembros, en su mayoría de entre 16 y 18 años.


El contexto político y social en el que se encontraban cuando comenzaron sus actividades era el de una dictadura militar en apogeo, durante la cual los jóvenes eran perseguidos ideológicamente por el aparato represivo. Las reuniones sociales de más de tres personas estaban prohibidas, y algunas instituciones religiosas, como la Liga de la Decencia, estaban encargadas de censurar las actividades culturales y artísticas, que para los jóvenes de aquel entonces era una vía de escape frente al control, hostigamiento, desaparición y muerte. El cese de la actividad de Cucaño en la década del '80 estuvo marcado por su militancia en grupos políticos, principalmente en el PST (Partido Socialista de los Trabajadores).



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Después de varias acciones pequeñas, hicieron su primera presentación como grupo en la sala Pau Casals. A medida que se fueron agregando integrantes, adoptaron una ceremonia de bautismo en la cual rodeaban al ingresante, apoyaban las manos en su cabeza y gritaban en coro: “¡Acha! ¡Acha! ¡Cucaracha! ¡Cucaño!”. La cucaracha hacía referencia a los movimientos subterráneos y rápidos que eran necesarios para cada acción en el contexto dictatorial. Utilizaban seudónimos, espejando la usanza de la militancia izquierdista en la clandestinidad de cambiarse los nombres por razones de seguridad. Los nombres utilizados hacían referencia a su conexión con el movimiento surrealista, al que admiraban y profesaban su pertenencia. De hecho, uno de los miembros de Cucaño cambió su nombre legalmente a su seudónimo El Marinero Turco.


Por más hombres que hagan arte y menos artistas fue la frase emblemática del grupo, que concebía que el artista debía ser un revolucionario: buscaban subvertir el orden impuesto por la dictadura, aplicando el concepto principal de la vanguardia de unir arte y vida.


Lo absurdo, lo grotesco o lo paródico eran recursos delirantes para interrumpir el continuum de la “normalidad” e instalar la desconfianza en el cuerpo social. El delirio era de alguna manera una estrategia de contrapoder que ponía en evidencia la confrontación, protagonizada por los locos, los insanos y todos los que descreen de la razón. Ese era el principio de la desobediencia y, por ende, el germen de la rebelión.


En el año 1981 alquilan una amplia casona en la calle Entre Ríos 366, en el centro de la ciudad, y desarrollan presentaciones con montajes teatrales como “El Monstruo, La Batata” y la obra musical “Marcelito Ropo y su esposa Capelina”. Además, editan la revista de historietas “El Maldito Chocho” y realizan diversos talleres.


A finales de 1983, habiendo culminado el régimen dictatorial, Guillermo Giampietro, Mariano Guzmán, El Marinero Turco y Osvaldo Aguirre abandonan la experiencia militante y retornan a las actividades con el grupo preparando un hecho teatral denominado El Banquete. De esta manera, llevan adelante una intervención en el bar El Cairo, planteada como la irrupción de un grupo neonazi en ese establecimiento concurrido por la “intelectualidad” de la ciudad.



Publicación CUCAÑO - Marzo (1980)




La obra de Cucaño puede interpretarse como música o teatro así como performance art, en relación al riesgo que implicaban sus acciones urbanas en esa época: el peso de hacerlas les otorga otra gravedad y relación con su propio cuerpo y con la integridad física de los artistas. Al tomar por sorpresa lugares como galerías de arte establecidas o iglesias, rompen con lo cotidiano y subvierten espacios de poder en pos de generar caos y desorden.



Integrantes

Guillermo Giampietro (Anuro Gauna) | Miguel Bugni (Mac Phantom) | Graciela Simeoni (Pandora) | Luis Alfonso (Jean Paul Gordolui) | Carlos Ghioldi (Pepito Esquizo) | Daniel Canale (El Marinero Turco) | Patricia Espinosa (Tero Gordo) | Patricia Scipione (Tero Flaco) | Mariano Guzmán (Piojito Abelardo) | Juan Aguzzi (Federico Altrote) | Guillermo Ghioldi (Lechuguino Maco) | Noemí Torrigino | Alejandro Palmerio (Palmer) | Osvaldo Aguirre (Mosca) | Gustavo Rojas (Mosquil) | Daniel Kosijancich (Hachero Centroamericano) | Fernando Ghioldi (Hachero Irlandés) | Fabian Bugni | Gustavo Guevara (Sigfrido) | Analía Capdevila


 

Obras destacadas de Grupo Cucaño



Sin título, Rosario (1979)



El 4 de diciembre de 1979 hicieron su primera aparición dentro de un ciclo de recitales de rock en la sala Pau Casals del Centre Catalá.


En la entrada separaron al público entre hombres y mujeres y entregaron bolsas de basura a cada espectador, mientras que en el escenario se sucedían una serie de personajes estrafalarios. Algunos tenían medias en la cabeza y emitían sonidos molestos o sostenían gritos un largo tiempo.

Uno de los Cucaño corría entre el público, mientras que Mosquil andaba con muletas buscando un asiento.

Como acto final, los que se encontraban en el escenario (Giampietro, Beretta y Luchese) comenzaron a pelearse, arrojándose instrumentos entre ellos, para luego tocar una misma nota durante 15 minutos. Mientras seguían desatando el caos en el público con un hombre tocando la trompeta cerca de los oídos de los espectadores. Uno de los testigos recuerda escuchar a otro espectador gritando: “¡Me la banco de nuevo!”

Entre el público se encontraban algunos de los próximos integrantes de Cucaño, como El Marinero Turco.




1980

Una temporada en el infierno

Asociación Cristiana de Jóvenes, Rosario



Escena de "Una Temporada en el Infierno"- Septiembre (1980)



En septiembre de 1980 presentan esta pieza basada en textos de Arthur Rimbaud. Al ingresar al lugar, los espectadores eran recibidos por El Marinero Turco, vestido de calzones largos y medias hasta la rodilla. Tras subir las escaleras se encontraban con una sala sin escenario ni butacas, cubierta de telas. La acción se dividía en dos bloques, el primero conformado por momentos en apariencia inconexos, como Pepito Esquizo recitando “He pactado con la prostitución para sembrar el desorden en la familia” y Sigfrido caracterizado como Pedro García, el presidente de la Liga de la Decencia, y luego como Jesucristo. A su alrededor otros miembros se reunían para adorarlo.


En el segundo bloque representaban una cena familiar, específicamente de la familia de Pedro García. Al entrar un invitado, el monseñor Guillermo Bolatti, presente en el lugar, desataba “frases y gritos sobre la moralidad sexual, los vicios, la perversidad del poder, la ética católica”.


Pandora (Graciela Simeoni) encarnaba el rol de una hija perturbada a la que alimentaban con papilla, para luego pararse sobre dos sillas y comenzar a desgarrarse al grito de “He pactado con la prostitución para sembrar el desorden en la familia”. Como acto final todos los integrantes gritaban: “Basta de palabras, sepulto a los muertos en mi vientre” y se apagaban las luces.




1981

Las Brujas. Dos meses de surrealismo y transgresión

Rosario





Este ciclo se desarrolló entre los meses de septiembre y noviembre del año 1981, durante los cuales realizaron intervenciones, hechos teatrales, acciones plásticas y recitales. El objetivo era alterar el orden de la ciudad e infiltrar el caos en lo urbano.


Dentro de este ciclo se desarrollaron, entre otras, las siguientes acciones:


- Intervención a la muestra de Salvador Dalí

Esta acción surgió a partir de la inauguración de una muestra sobre surrealismo en el Club de Leones. Personajes inspirados en obras de Dalí, como un hombre de finos bigotes y un pincel y una mujer con escamas en la cara, se hicieron presentes en la galería, primero observando los cuadros y luego dando discursos junto a ellos. Fueron retirados por la custodia privada de la organización y entregados a la policía. El día del cierre de la muestra pegaron en las puertas de la galería una proclama exigiendo la quema pública de las obras bajo pena de convertir a los organizadores en enanitos de terracota.


- Intervención al bar VIP

Esta fue la última intervención del ciclo, realizada a modo de cierre. El bar VIP de Rosario era un lugar de encuentro de los jóvenes de clases más pudientes (“la cheteada”, como los denominaban los Cucaño). Allí, alrededor de las 8 de la noche, irrumpió el grupo con un ataúd en “procesión funeraria”, rasgándose las vestiduras y cantando como un cortejo fúnebre. Bajaron el ataúd y Pepito Esquizo comenzó a pedir que la gente preste sus respetos hacia el falso muerto, y luego a saltar sobre las mesas evocando según él a ”Cristo echando a los mercaderes del templo”. Algunos de los presentes reían, otros estaban más incómodos y otros buscaban proteger a sus parejas, queriendo sacar al grupo del lugar.


- La Pintuchu: Acción que constaba de afiches y graffitis con frases ridículas y advertencias, pintadas en las paredes con adornos colgados en diversos lugares con proclamas poéticas surrealistas. Estas acciones se realizaron de manera nocturna, dada la prohibición que regía de pintar paredes o pegar carteles por considerarse actos subversivos.





1981

Intervención

Plaza de la República

San Pablo, Brasil



Intervención en Plaza de la República, San Pablo (1981)



En 1981 los Cucaño fueron invitados a participar del festival de teatro Alterarte II, junto a los integrantes del TIT (Taller de Investigaciones Teatrales). Como cierre del festival participaron con una intervención en la Plaza de la República donde había varios puestos gastronómicos. Inspirados en la novela “La Peste” de Albert Camus, esta acción tenía como objetivo simular que unos turistas argentinos caían “víctimas de una extraña peste que mutaba sus cuerpos, adoptando las formas de las amebas” y un equipo televisivo que “casualmente” se encontraba realizando un documental sobre la plaza, registraría las reacciones populares que debían ser “incentivadas” por actores brasileños que se encontraban entre la población presente. El objetivo era fomentar una “asamblea popular para definir el destino de los apestados”. Varios de los integrantes empiezan a caer enfermos debido a un mal desconocido, vomitan, se desmayan y retuercen; los transeúntes los sostienen y les dan agua. Algunos creen que este mal se debe a la comida de alguno de los puestos, y comienzan a atacarlos.


Ante este panorama se hacen presentes unidades parapoliciales (nota al pie: Brasil estaba aún en dictadura) y los meten en el baúl de sus autos para llevarlos al hospital en donde uno de los médicos le dice a Tero Gordo: “Están en un gran problema”. Tras esta acción el grupo fue deportado y forzado a volver a la Argentina.


Según Carlos Ghioldi, la idea que surgió de ese encuentro en el festival fue la de “extender el hecho teatral en la vida cotidiana” a partir del concepto de un “arte que se funda con la vida”.




1981

La insurrección de las liendres

Segunda Muestra de Teatros Rosarinos

Teatro Mateo Booz, Rosario






Esta acción toma como referencia la toma del palacio de gobierno durante la revolución rusa de 1917. Utilizaron tanto las instalaciones de la sala, la calle y las escaleras de ingreso al teatro, logrando una movilización del público que alentaba a la "Toma del Palacio".


Comenzaron con una pequeña parodia al teatro tradicional, recreando una escena de pelea familiar que termina en una reconciliación. El público aplaude y es allí donde comienza la intervención. Pepito Esquizo ingresa diciendo que debían abandonar la sala debido a una infestación de liendres, por lo cual los presentes salen y bajan las escaleras hasta la puerta del teatro. Allí, El Marinero Turco realiza una arenga por la unión de las liendres exclamando “¡Liendres del mundo, uníos!”. Desde ese momento el público junto con los Cucaño comienzan a retomar el teatro escalera por escalera, frenando en los descansos para hacer alguna proclama hasta llegar a las puertas de la sala, donde finalmente el público irrumpe rompiendo a su paso varias butacas.



La insurrección de las liendres, Rosario (1981)




1982

Escalada Lautremoniana

Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Rosario






Esta acción, realizada durante la misa de las 11 de la mañana en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, es la que según Yimi Ghioldi “dio origen al mito de Cucaño”. El grupo elige este lugar ya que concurrían las familias pudientes de la ciudad, pertenecientes a círculos militares. Esta acción reafirmó su compromiso con subvertir el orden de lo establecido e infiltrarse “como cucarachas” para causar caos, con el fin de alterar la sensación de control que poseían ciertas esferas de la sociedad.


En esta intervención, varios de los Cucaño realizaron acciones simultáneas con el objetivo de disrruptir el orden de la misa, generando un evento superador al de la liturgia. Antes de comenzar la misa, una mendiga con un bebé de trapo pedía limosna y luego se persignaba de manera exagerada frente a las figuras de los santos. A la iglesia entraron diferentes personajes inspirados en Los Cantos de Maldoror del Conde de Lautreamont, como el de Pepito Esquizo, que comenzó a confesarse a los gritos: “¡He violado a la belleza y la encontré amarga! ¡Hice un pacto con la prostitución para sembrar el desorden en la familia!”.


El cura le ordenó rezar tres Ave María, y luego él prosiguió a treparse y manosear una estatua de la virgen. Otra de las Cucaño lloraba pidiendo por su marido muerto, dejando a forma de tributo zapatos y restos de basura. Una pareja de Cucaños se autoproclamaban los adoradores del Cangrejo Paguro e iban pasando vestidos de traje entre los feligreses, tomando nota y midiendo largos de pelo. Yimi Ghioldi vomita al lado del cura luego de recibir la hostia y sale corriendo a los gritos de la iglesia, mientras que el Mosca (Osvaldo Aguirre) entra de rodillas hacia el altar cargando una cruz, para luego ubicarse al lado del cura.


La acción concluye con la detención de algunos de sus integrantes.


 

Investigación a cargo de Ana Montini, pasante de Argentina Performance Art (2022).


Ana Montini (CABA, 1996) se encuentra finalizando la licenciatura en Historia del Arte (UMSA) y realizando una Diplomatura en Performance y creación interdisciplinar (UNSAM). Su interés principal dentro de la performance art es el posporno, tema sobre el cual desarrolla algunos proyectos en el marco de la diplomatura.

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